Nicolás Yazigi, un fotógrafo que cambió La Serena chilena por la extremeña

Nicolás Yazigi Barahona (La Serena -Chile-, 1973) es un joven fotógrafo que dejó La Serena chilena por la extremeña y tras dos años instalado en Mérida asegura "sentirse como en casa" con su novia Rocío.
Nicolás no disimula la admiración que siente por el mestizaje extremeño, que le permiten recoger con su cámara una mezcla de culturas constante, como la romana y árabe, y realizar "un paseo contemplativo continuado".
Asegura que se siente muy familiarizado con el carácter y la gastronomía extremeña, se define como "ciudadano del mundo" que ha aterrizado por azar en la tierra de la que partió hace 470 años, con destino al Nuevo Mundo, el extremeño Pedro de Valdivia, fundador de Chile.
¿Cómo llegaste a Extremadura? ¿Por qué elegiste esta región?
Vine a España a estudiar fotografía y tras conocer por azar a mi novia, que es de La Serena extremeña, nos vinimos a Mérida buscando calidad de vida. Extremadura reúne todas las condiciones de vida que buscábamos, te permite trasladarte a pie y ser un "peatón permanente". Aquí no hay espacio para los coches y los grandes trayectos en los espacios urbanos.
¿Qué puede ofrecerte esta tierra desde el punto de vista profesional?
Me lo aporta todo. La mezcla de culturas pasadas, como El Imperio Romano, los visigodos y los árabes, dejaron un patrimonio vivo que muy pocas ciudades conservan en el mundo.
Cuando paseo por estas calles con mi cámara fotográfica vislumbro la antigua provincia romana de Lusitana y veo la Mérida actual, siento un "devenir contemplativo continuado" que me permite jugar con el tiempo.
¿Qué aspectos culturales te han sorprendido de esta tierra?
La cultura de la calle. He aprendido a "coger cariño" al ocio. La gente valora mucho las sobremesas y las charlas en familia después de comer, las terrazas de verano y los cafés a media mañana antes de retomar el trabajo.
¿Te sientes familiarizado con el carácter de los extremeños?
Todo visitante que arriba a un puerto nuevo tiene que poner de su parte, aunque encuentro muchos parecidos con mi Serena natal, "me siento como en casa".
¿Qué parecidos has encontrado?
Los sabores de Extremadura son los mismos que los de Chile. Cuando llegué descubrí sabores que me trasladaban directamente a las calderetas de mi abuelita y las albóndigas de mi madre. Fue maravilloso encontrar esta sincronía a miles de kilómetros de mi familia.
¿Qué diferencias gastronómicas encontraste?
Me sorprendieron las mezclas de bebidas. Procedo de una zona de vinos de Chile y me perecía un sacrilegio echar refresco a un vino para hacer tinto de verano. Ahora me encanta y siempre que salgo lo pido.
¿Qué planes de futuro tienes?
Mi proyecto de futuro es la fotografía, es una profesión que comparto con mi novia Rocío y que ambos amamos. La perspectiva del fotógrafo cambia con el tiempo, al igual que la personalidad, y queremos seguir retratando Extremadura con nuestros objetivos.
¿Qué proyecto fotográfico tenéis en mente en estos momentos?
Hemos presentado una serie fotográfica documental titulada "La Serena: Ventana y Espejo", en la que recogemos fotografías captadas en La Serema, tanto en Chile como en Extremadura. Las imágenes recogen la identidad cultural de ambas regiones.
Intentamos captar elementos muy potentes que determinan el carácter, como las romerías y las fiestas o la arquitectura y el color de las calles, y que en muchos casos son iguales.
Nicolás no disimula la admiración que siente por el mestizaje extremeño, que le permiten recoger con su cámara una mezcla de culturas constante, como la romana y árabe, y realizar "un paseo contemplativo continuado".
Asegura que se siente muy familiarizado con el carácter y la gastronomía extremeña, se define como "ciudadano del mundo" que ha aterrizado por azar en la tierra de la que partió hace 470 años, con destino al Nuevo Mundo, el extremeño Pedro de Valdivia, fundador de Chile.
¿Cómo llegaste a Extremadura? ¿Por qué elegiste esta región?
Vine a España a estudiar fotografía y tras conocer por azar a mi novia, que es de La Serena extremeña, nos vinimos a Mérida buscando calidad de vida. Extremadura reúne todas las condiciones de vida que buscábamos, te permite trasladarte a pie y ser un "peatón permanente". Aquí no hay espacio para los coches y los grandes trayectos en los espacios urbanos.
¿Qué puede ofrecerte esta tierra desde el punto de vista profesional?
Me lo aporta todo. La mezcla de culturas pasadas, como El Imperio Romano, los visigodos y los árabes, dejaron un patrimonio vivo que muy pocas ciudades conservan en el mundo.
Cuando paseo por estas calles con mi cámara fotográfica vislumbro la antigua provincia romana de Lusitana y veo la Mérida actual, siento un "devenir contemplativo continuado" que me permite jugar con el tiempo.
¿Qué aspectos culturales te han sorprendido de esta tierra?
La cultura de la calle. He aprendido a "coger cariño" al ocio. La gente valora mucho las sobremesas y las charlas en familia después de comer, las terrazas de verano y los cafés a media mañana antes de retomar el trabajo.
¿Te sientes familiarizado con el carácter de los extremeños?
Todo visitante que arriba a un puerto nuevo tiene que poner de su parte, aunque encuentro muchos parecidos con mi Serena natal, "me siento como en casa".
¿Qué parecidos has encontrado?
Los sabores de Extremadura son los mismos que los de Chile. Cuando llegué descubrí sabores que me trasladaban directamente a las calderetas de mi abuelita y las albóndigas de mi madre. Fue maravilloso encontrar esta sincronía a miles de kilómetros de mi familia.
¿Qué diferencias gastronómicas encontraste?
Me sorprendieron las mezclas de bebidas. Procedo de una zona de vinos de Chile y me perecía un sacrilegio echar refresco a un vino para hacer tinto de verano. Ahora me encanta y siempre que salgo lo pido.
¿Qué planes de futuro tienes?
Mi proyecto de futuro es la fotografía, es una profesión que comparto con mi novia Rocío y que ambos amamos. La perspectiva del fotógrafo cambia con el tiempo, al igual que la personalidad, y queremos seguir retratando Extremadura con nuestros objetivos.
¿Qué proyecto fotográfico tenéis en mente en estos momentos?
Hemos presentado una serie fotográfica documental titulada "La Serena: Ventana y Espejo", en la que recogemos fotografías captadas en La Serema, tanto en Chile como en Extremadura. Las imágenes recogen la identidad cultural de ambas regiones.
Intentamos captar elementos muy potentes que determinan el carácter, como las romerías y las fiestas o la arquitectura y el color de las calles, y que en muchos casos son iguales.